PRESERVAR Y RESTAURAR

El museo y la gestión de la preservación
Nuestros museos, depositarios de la historia registrada, documentada y conservada, pueden hacer dialogar los argumentos de la razón con los afectos y las emociones. De esa manera, los museos construyen miradas sobre la compleja realidad social. La realidad es representada por medio de distintos patrimonios que no son “realidades en sí mismos”, sino que son una selección posible de “la” realidad que se construye y comunica. Nuestros “objetos musealizados”, con valor de signo-símbolo, son “patrimonio construido”, legitimados a través del tiempo, de la selección y de la valoración que realiza el museo o la comunidad. Al conservar estos testimonios y construir una mirada a partir de ellos, el museo se convierte en una institución cuya función social es la interpretación de la realidad a partir del análisis del pasado para comprender el presente y proyectar el futuro. El patrimonio ya no es considerado solamente como una realidad material y tangible, sino también como algo que se encuentra en proceso de evolución, en un continuo devenir, donde lo simbólico tiene un lugar privilegiado y desde donde se nos permite acercarnos a la realidad convencidos de que la conservación de la memoria también puede ser posible en su doble dimensión, material e inmaterial, tangible e intangible. (Francisca Hernández Hernández en: “El Discurso Museológico y la Interpretación Crítica de la Historia”). Así, además de las funciones tradicionales del museo como la adquisición, la conservación, la restauración, la investigación, la exhibición y la difusión aparecen otras vinculadas a “la gestión de la preservación”. La gestión de la preservación es una actividad que todas las instituciones patrimoniales realizan (museos, archivos, bibliotecas, centros históricos, yacimientos arqueológicos, espacios naturales protegidos, jardines botánicos, reservas, jardines zoológicos) así como también, todos los agentes culturales (públicos o privados). La “gestión del patrimonio natural o cultural” es una actividad política/transformadora para la protección real del patrimonio integral. Históricamente, las situaciones que ponen en riesgo el patrimonio son: inundaciones, terremotos, incendios, plagas y la acción irresponsable de hombres y mujeres. Cada uno de estos riesgos trae aparejado distintos tipos de pérdidas patrimoniales, por lo que la gestión de la preservación debe ser amplia y específica a los efectos de garantizar la protección de dicho patrimonio. Asimismo, debe sostenerse sobre un proceso educativo general. Estos procesos se constituyen por varias acciones, entre las que aparecen la musealización y la interpretación. Estas acciones Marcelo Martín Guglielmino las define como disciplinas para la presentación del patrimonio al público…El objetivo fundamental es la concienciación de la sociedad respecto de los conceptos de fragilidad –ya que el patrimonio puede perderse-, de pertenencia –ya que el patrimonio “es” de la sociedad- y de perdurabilidad –ya que el patrimonio debe legarse a las generaciones futuras- del patrimonio. En ese sentido, la gestión de la preservación por medio de un proceso educativo general garantiza que individuos, grupos e instituciones, enseñen y aprendan a reconocer, valorar, respetar, conservar, preservar la cultura, la historia, la naturaleza y la memoria. Asimismo este proceso se fortalece por medio de la difusión y la comunicación que amplían las posibilidades de acceso y disfrute del patrimonio social.

2015 -Ficha de diagnóstico y restauración




 




2012-Restauración Acta fundacional de la Sociedad Cosmopolita 1883